lunes, 31 de agosto de 2009

La crisis financiera paraliza la metrópoli



Publicado en Excélsior, lunes 31 de agosto de 2009

Arturo Páramo

La construcción, el empleo, la vivienda, el comercio establecido y el informal, no hay sector que salga bien librado de un año en que la economía de la ciudad ha sido puesta a prueba.

Hace un año, más de 30 frentes de trabajo abiertos en la urbe volvían el tránsito insoportable.

Excélsior hizo varios recuentos de la construcción de puentes y pasos a desnivel, centros comerciales, trenes, Metrobús, edificios de apartamentos y oficinas.

Ahora se cancelaron proyectos como el Túnel de Santa Fe al Centro de la ciudad y vialidades que cruzarían las barrancas del poniente.

De acuerdo con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), su actividad en el país se contrajo 8.8%, y el DF es el más afectado por la reducción.

Tras los túneles en Constituyentes, la Línea 2 del Metrobús, la rehabilitación del Circuito Interior y la conclusión del distribuidor vial de Muyuguarda, el GDF redujo casi a cero la construcción de infraestructura y sólo dará mantenimiento a la existente.

El sector privado redujo el ritmo de construcción de edificios, pues los que fueron erigidos hace meses no se han vendido y no habrá compradores para los que comienzan a alzar. Empresas de corretaje como Softec estimaban que a finales de 2008 se construían simultáneamente 16 mil departamentos del sector Residencial Plus.

¿A qué nivel bajó el ritmo de construcción? Ni la CMIC ni las empresas de corretaje tienen una cifra precisa, pero calculan que el costo de la tierra y de los apartamentos en Santa Fe han bajado entre 10 y 15% por la falta de compradores.

En las zonas céntricas la sobreoferta es más alta. En Benito Juárez se entregaron 430 permisos de construcción. En un recorrido por Gabriel Mancera, Cuauhtémoc, Coyoacán, Amores y Doctor Vértiz, más de 40 edificios tenían banderas de venta sin compradores.

Beatriz, asesora de una Afore, explicó que el Infonavit ha congelado créditos para vivienda y se espera que comience a otorgarlos hacia fin de año. La Sofol Su Casita ha instrumentado una estrategia para motivar a sus clientes a reestructurar sus créditos de vivienda.

El corporativo de Reforma 222 ofrece los espacios en pagos diferidos a meses sin intereses. En Paseo de la Reforma y Polanco la actividad constructiva continúa, aunque menos acelerada que hace un año.

El sector público de vivienda refleja su crisis de otra forma. El titular del Instituto de Vivienda del DF (Invi), José Antonio Revah, anunció que las casas entregadas que estén desocupadas serán recuperadas y otorgadas a otros solicitantes.

Se calcula que así se recuperarán unas dos mil viviendas, la cuarta parte de las que construye el Instituto al año.

El programa se instrumenta porque el Invi no tiene recursos para nuevas viviendas. Según Revah, han dejado de recaudar 100 millones de pesos por la morosidad de los beneficiarios y están 15% debajo de las metas de construcción.

El titular de la Secretaría del Trabajo y Fomento del Empleo, Benito Mirón Lince, informó que 280 mil chilangos no tenían trabajo.

Esto representa 6.9% de la población económicamente activa de la capital, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, cifra que, dijo Mirón, no es la más alta que se haya registrado.

Según el secretario, se calcula que un millón de personas están en el comercio informal en la ciudad.

“Lejos de ver la informalidad como un problema, hay que reconocer que es una opción para la gente que se encuentra sin empleo y una válvula de escape de la economía”, dijo el funcionario a Excélsior.

Unas 58 mil personas han sido beneficiadas hasta agosto de este año por el Seguro de Desempleo del Gobierno del DF en 2007, cuando inició con 30 mil apoyos.

A inicios del año se esperaba entregar el salario mínimo que integra este apoyo a unas 52 mil personas, pero la realidad rebasó cualquier expectativa y tuvieron que reprogramarse más recursos.

Mirón Lince reconoció que el seguro está llegando a su límite y podrá alcanzar su tope en los 70 mil apoyos que se prevé que serán entregados durante el próximo año.

Este año, el seguro de desempleo tuvo un presupuesto de 500 millones de pesos, que se entrega en pagos de mil 644 pesos mensuales a las personas que demostraron haber perdido recientemente su trabajo.

De acuerdo con José Caudillo, presidente de la Cámara Nacional del Comercio en Pequeño y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope), las cifras del comercio informal son más dramáticas.

La Canacope calcula que un millón y medio de personas venden productos en la vía pública.

Según Caudillo, los tianguis han crecido alimentados por el desempleo y, aunque intenta ser optimista, las cifras no alcanzan para echar las campanas al vuelo, pues “con la crisis y la contingencia de la influenza, las ventas bajaron entre 50 y 60 por ciento en micro y pequeñas empresas. Esperamos cerrar con una baja acumulada de 30% respecto al cierre del año pasado.

“No existen cifras confiables del desempleo en el sector porque muchas funcionan con familiares que no tienen salario o prestaciones de ley. Es posible que sean más de los que reporta el IMSS”, explicó.

La Canaco y la Secretaría de Turismo del DF se empeñan en señalar que la crisis ha pasado, sin embargo, el nivel de ocupación hotelera aún no alcanza el 65% de Semana Santa, antes de la contingencia.

Arturo Mendicutti, titular de la Canaco, y Alejandro Rojas, de Turismo, aseguran que las 25 mil plazas perdidas con la emergencia se recuperarán a finales de año, cuando la actividad turística vuelva al punto en que inició este año.

jueves, 27 de agosto de 2009

Suma desempleo a otros ¡400 mil!, en un sólo mes



La tasa llegó a 6.12 por ciento en la población con capacidad para trabajar, el nivel más elevado en 13 años.

Publicado: jueves 27 agosto 2009 | 03:02 hrs.
Por: Gustavo De la Rosa/Agencia Reforma
México, D.F.

El mes pasado, el número de desempleados en México creció como nunca antes: 431 mil personas más, según el reporte del Inegi.

En julio, dicha tasa llegó a 6.12 por ciento de la población en capacidad y disposición para trabajar, el nivel más elevado en 13 años.

Con ello, el número total de desempleados alcanzó los 2.8 millones de personas, la cifra más alta desde 1987, año desde el que se calcula este indicador en México.

Los expertos no creen que las cosas mejoren en los próximos meses.

"Al mercado laboral le falta vivir momentos complicados.

"Estamos recibiendo apenas el proceso de la debilidad económica, por lo que en el corto plazo se esperan todavía tasas de desempleo más altas, consecuencia de la recesión económica internacional y un mercado interno débil", expuso Julio Millán, de la firma Consultores Internacionales.

Añadió que los servicios, la manufactura y el turismo son de las actividades más afectadas, y se corre el riesgo de un mayor deterioro laboral por la sequía y un posible rebote de la influenza.

La Secretaría del Trabajo señaló, en un comunicado, que el aumento en la tasa de desempleo en julio no significa que más personas hayan perdido su trabajo, sino que hubo muchos estudiantes buscando actividad remunerada de manera temporal.

Añadió que la tasa de desocupación más alta en la historia ha sido la del segundo trimestre de 1995 cuando alcanzó el 6.86 por ciento y sí fue por una gran pérdida de empleos.

Recalcó que, en cambio, en junio y julio de este año, ya se observaron cifras positivas de trabajadores registrados ante el IMSS.

Para Arturo Vieyra, analista de Banamex, el dato de julio estuvo influenciado por el número de personas que buscan trabajo temporal en verano.

Agregó que el empleo es de las últimas variables que va a observar signos de recuperación por el rezago que existe entre este indicador y la actividad económica.

"El principal efecto del desempleo se refleja en la reducción de la masa salarial, los ingresos y el consumo, por lo que la actividad económica se debilita prolongando la etapa crítica de desempleo", explicó.

El deterioro del mercado laboral se observa también en el avance de la subocupación, es decir, el porcentaje de personas con necesidad y disponibilidad para trabajar más horas, tasa que en julio llegó a 8.34 por ciento.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Registra desempleo mayor nivel en 13 años

Registra desempleo mayor nivel en 13 años

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jueves, 20 de agosto de 2009

Prevé Lozano recorte de 530 mdp al presupuesto de la STPS en 2010



El funcionario precisó que ese tijeretazo equivale a 13 por ciento de los recursos que recibió la STPS en este año, que ascendieron a 4 mil millones de pesos.

Milenio. Jueves, 20/08/2009 - 06:23

Ya planea cómo enfrentar la tijera

México.- Javier Lozano, titular de a Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), anticipó que está dependencia sufrirá un recorte de 530 millones de pesos en su presupuesto para el próximo año, lo que mermará los programas de generación de empleos y las medidas anticíclicas contra la crisis económica.

El funcionario precisó que ese tijeretazo equivale a 13 por ciento de los recursos que recibió la STPS en este año, que ascendieron a 4 mil millones de pesos.

“Son 530 millones de pesos los que se estiman, y si estamos hablando de que la secretaría tiene un presupuesto tan limitado, pues un recorte de esa naturaleza es muy sensible y por lo mismo que no es una secretaría grande es muy fácil que esa cantidad absorba muy buena parte del gasto de operaciones”, afirmó.

Señaló que el Servicio Nacional de Empleo (SNE), que es el programa de más importante con que cuenta el gobierno para generar más plazas de trabajo, será uno de los más afectados por ese recorte, además de varias medidas anticíclicas que se pusieron en marcha para mitigar los efectos de la crisis económica.

Del presupuesto actual de la STPS, mil 670 millones de pesos, es decir, alrededor de 25 por ciento, corresponden al SNE.

Lozano afirmó que debido al recorte, hará una revisión a fondo de los gastos de operación de la dependencia a su cargo, así como ajustes en los recursos que se destinan a servicios personales.

Por lo pronto, adelantó que y las vacantes que hay en la STPS no su cubrirán hasta en tanto no ceda la crisis.

“Estoy haciendo un gran esfuerzo para revisar todo el gasto corriente, gastos de operación y servicios personales para tratar de no afectar la operación del SNE y mantenerlo a niveles similares a los de este año.

“Todas las vacantes que tengo, todas, serán congeladas y adelgazaremos la estructura. Y en cuanto al reglamento interior de la secretaria, lo revisaremos para adelgazar las áreas de la dependencia”, informó.

No obstante, dijo, será la Cámara de Diputados la que decidirá en cuánto se reduce el presupuesto de la STPS, por lo que confió en que los recursos del SNE finalmente sean similares a los de 2009.

El fin de semana pasado, la Secretaría de Hacienda presentó a los diputados un proyecto de recorte al gasto de este año, en el cual sugiere disminuirle a la STPS 147 millones de pesos.


miércoles, 19 de agosto de 2009

En el DF, más de 87 mil mujeres son subempleadas




Por Guadalupe Cruz Jaimes

México DF, 18 agosto 09 (CIMAC).- En el Distrito Federal (DF) más de 87 mil 488 mujeres son subempleadas, es decir, tienen necesidad de laborar más tiempo para obtener mayores ingresos y poder cubrir sus necesidades básicas de alimentación, salud y educación.

De ellas, 8 de cada 10 no cuentan con la posibilidad de buscar otro empleo, sin embargo, “tienen la necesidad de tener una segunda ocupación”, afirma el análisis Pobreza y Desempleo, realizado por la Dirección de Estudios y Estadísticas del Trabajo de la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE), en junio pasado.

De acuerdo con el estudio, el subempleo “conlleva la precariedad generalmente, lo que a su vez tienen implicaciones en el nivel de vida de las familias, que ponen límites a sus oportunidades y desarrollo y encierra parte de los fenómenos como la delincuencia, la marginalidad, el narcomenudeo, la migración, la pobreza y la desigualdad”.

En la Ciudad de México de enero a marzo de 2009 la población subocupada en el Distrito Federal fue de 235 mil 376 personas, de las cuales 37 por ciento son mujeres, y de ellas sólo 18 mil 151 tienen posibilidad de buscar un trabajo adicional que les permita cubrir sus necesidades de servicio médico, alimentos y educación.

33.2 por ciento de las mujeres subocupadas participa en el sector servicios, 4 por ciento en el secundario (industria manufacturera, extractiva, de electricidad, construcción) y en el gobierno 0.7 por ciento, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2009.

Cabe mencionar que de las más de 235 mil personas subempleadas en la capital 15. 5 tiene secundaria completa, 11 por ciento cuentan con educación media superior y superior, 5.9 cursó la primaria completa y 4.6 incompleta.

A decir de la STyFE la mayor parte del subempleo es una manera de desocupación, pues quienes están en ese estado demandan empleo complementario o uno nuevo, presionando el mercado laboral.

Y es que para el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) si en la semana en que se realiza la encuesta la persona trabajó siquiera una hora, ya no se considera desempleado sino subempleada.

En la actual crisis económica la situación de las mujeres trabajadoras “se agudiza, pues les implica realizar un mayor esfuerzo a cambio de una menor ganancia esta situación de desigualdad la convierte en una población muy vulnerable, a la que hay que volver a ver para resarcir sus derechos mediante políticas públicas de género que busquen la igualdad de oportunidades derechos e ingresos”, concluye la STyFE.

ÁMBITO NACIONAL

En México durante el primer trimestre de 2009, el subempleo abarcaba a 3.4 millones de trabajadoras y trabajadores, un 8 por ciento de la población ocupada, según la ENOE.

Este número es mayor 559 mil personas con respecto al mismo trimestre de 2008, lo que implica que parte de la población ocupada pasó al subempleo y parte de la nueva PEA que no encontró trabajo se integró al subempleo.

2010: la depresión que viene



Organismos internacionales identifican a México como el gran perdedor de la crisis económica mundial. El desempleo, la caída en la inversión extranjera directa, el desplome del comercio binacional, la devaluación de la moneda, la significativa pérdida del poder adquisitivo y la histórica reducción de remesas conducen al país a una depresión similar a la de 1929, advierten analistas

Publicado en: http://www.voltairenet.org/article161704.html

18 de agosto de 2009

Ana Lilia Pérez Sección: Economía

Hace cinco semanas que Norma quedó desempleada. La fábrica donde trabajaba, en el Estado de México, cerró. La pensión que concibió durante 20 años se desvaneció en los últimos 16 meses, a partir de que el patrón les informó que recortarían los horarios y el salario, luego que harían paros escalonados, y después anunció la quiebra; ni un quinto de liquidación.

Norma vive otro drama: su esposo, que coloca durock en Estados Unidos, lleva lo que va del año en proceso de paros escalonados. “Ahora nos manda (dinero) un mes sí y otro no, pero lo que me apura es que así empezamos en la fábrica y luego la cerraron”.

Camina de casa en casa pidiendo una docena de ropa que lavar, planchar; limpiar pisos, lavar trastos o cuidar niños. Difícilmente alguien la emplea. Ante la pérdida del poder adquisitivo y el incremento real del 49 por ciento de la canasta básica (según se desprende de un estudio del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados), el contratar a terceros en labores domésticas se convirtió en un lujo. “El patrón nos explicó que, si conseguía un préstamo o una ayuda del gobierno, podría abrir de nuevo”, se consuela Norma. Difícilmente eso sucederá. Cada día en todo el país su historia se ve multiplicada.

La Confederación de Cámaras Industriales dice que las industrias maquiladoras, automotriz, de autopartes, electrónica, eléctrica, metalmecánica, bienes de capital, entre otras, están devastadas. Que, en el mejor de los casos, “paros técnicos, ajustes de personal, aumento en la capacidad ociosa, problemas de liquidez e incertidumbre dominan buena parte de su presente y futuro inmediato”.

Lejos de las declaraciones del presidente Felipe Calderón y su gabinete económico, que aseguran que México ya superó lo peor de la crisis económica, los analistas, organismos nacionales e internacionales, calificadoras e incluso algunas instancias gubernamentales prevén que el último trimestre de 2009 y todo 2010 se incrementará el desempleo y la desaceleración del comercio internacional.

Dada la falta de certidumbre que ofrece el Estado mexicano, el flujo de la inversión extranjera directa disminuirá; el desempleo aumentará y caerán más las remesas. Se esperan también menores ingresos por turismo. Todos ellos son indicadores que, según los analistas, llevan al país directo hacia una depresión.

“Nada parece indicar que habrá medidas político económicas que tiendan a suavizar los efectos de esta crisis. No hay un replanteo del estilo de crecimiento; no hay una nueva forma de gestión de las exportaciones, tampoco actividades orientadas a fortalecer el mercado interno, ni se ha visto el fortalecimiento de las industrias internas que generen empleos”, dice María Teresa Aguirre Covarrubias, especialista en economías emergentes en la globalización.

La investigadora de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), experta en ciclos económicos, explica: “La depresión de una economía es cuando hay varios trimestres consecutivos en decrecimiento, que puede llegar a ser alrededor de un año. La economía mexicana ha decrecido todo el año y de forma más prolongada, y todo parece indicar que no mejorará, así que sin lugar a dudas entraría en etapa de depresión. La razón principal es nuestra fuerte dependencia de la economía estadunidense: 25 por ciento de cada peso viene de ese país. Si aquella economía está en crisis, la nuestra va a seguir en crisis, y hay bastantes probabilidades de que el próximo año Estados Unidos entre en una fase de depresión”.

Autora del libro Historia económica de México, Aguirre Covarrubias explica que la depresión que se avecina tendría efectos similares a la de 1929, y detalla la manera en que el comportamiento de la banca incide en este eventual escenario de depresión: “En México el crédito en el último trimestre ha estado decreciendo, incluso lo más fuerte de los bancos comerciales, que es el crédito al consumo, también decreció. La gente no tiene crédito y, como perdió el empleo o tiene menos ingresos, deja de pagar sus deudas. Los banqueros entraron en pánico y prestan menos, y sin dinero ni crédito la gente compra menos. Ante esta situación de ausencia de créditos, desempleo y caída en las exportaciones, no hay propuestas reales del gobierno para reactivar la economía y tampoco se está impulsando la producción nacional”.

Gerardo Esquivel, investigador y docente del Centro de Estudios Económicos de El Colegio de México, dice que “tanto los integrantes del gabinete económico como los analistas han desestimado los efectos de la crisis en México”. Asegura que el país entró ya en una fase de depresión. Explica que ello se observa particularmente en los estados maquiladores como Coahuila, Chihuahua, Baja California y Tlaxcala, donde desde el año pasado iniciaron los despidos masivos.

En mayo pasado, Coahuila se colocó como el estado con el mayor nivel de desempleo del país, con la tasa de desocupación de 8.56 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), seguido de Chihuahua, Aguascalientes y Nuevo León, indica la Encuesta nacional de ocupación y empleo.

La calificadora Standard & Poor’s prevé que, ante la contracción de la economía y la reducción presupuestal, en 2010 serán los gobiernos locales y los municipios los que enfrenten “la prueba más difícil en muchos años” respecto de las decisiones que tendrán que tomar para balancear sus presupuestos ante la que podría ser la mayor reducción de las transferencias federales.

Futuro laboral

Al dar a conocer su última evaluación del impacto de la crisis en la economía mexicana, en junio pasado, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) advirtió que el desempleo continuará por lo menos durante todo 2010. “Seguimos en contracción; los números de desempleo seguirán creciendo principalmente en la región de América Latina”, dijo José Ángel Gurría, titular de ese organismo.

La OCDE calcula que durante 2010 el desempleo en México será del 6.9 por ciento. Raúl Feliz, economista del Centro de Investigación y Docencia Económicas, estima que de concretarse el pronóstico de la OCDE, se perderán en promedio 1 millón de empleos formales. José Luis de la Cruz, investigador del Tecnológico de Monterrey, calcula que con esa cifra más de 3 millones de personas estarían desempleadas.

Este año el desempleo alcanzó su nivel más alto de los últimos 13 años, reveló recientemente el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Al mes de mayo, el desempleo afectó al 5.31 por ciento de la PEA –cifra similar al 5.5 por ciento que alcanzó en 1996–; 478 mil 847 mexicanos perdieron su empleo, y se sumaron a los 2 millones de desempleados que hasta esa fecha había en el país.

Cada día, 1 mil 643 mexicanos pierden su empleo: el Banco de México dice que, entre enero y diciembre de 2009, 600 mil mexicanos habrán perdido su trabajo. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), México es el país que este año reportará el mayor nivel de desempleo de la región, seguido por Colombia y Chile; en contraste con países como Brasil, Uruguay y Venezuela que exhiben niveles estables de empleo.

Los sectores más afectados son el industrial, que representa el 15 por ciento de la PEA, y el comercio, con el 20 por ciento.

En sectores como las fábricas de la industria del transporte, el desempleo llega al 21.1 por ciento; los fabricantes de muebles, 14.3 por ciento; la maquinaria, 14.1 por ciento; la industria de la transformación, 8.4 por ciento; los obreros, 9.7 por ciento; los administrativos, 5.1 por ciento anual.

La remuneración promedio para los trabajadores que aún tienen empleo, según el Inegi, ha tenido una contracción real del 1.2 por ciento anual, que incluye la pérdida del 2.7 por ciento de las prestaciones sociales, el 1.8 por ciento en las remuneraciones a los empleados y el 1.3 por ciento al pago que perciben los obreros.

El gran perdedor

El Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (Sela), organismo intergubernamental con sede en Caracas, integrado por 26 países, identifica a México como el más afectado por la crisis económica mundial, originada en Estados Unidos. Esto se debe a la fragilidad económica y la dependencia de su modelo exportador, particularmente hacia el mercado estadunidense. La crisis se propagó a todos los rubros de producción, e incide de manera directa en el empleo.

En su informe La acentuación de la crisis económica global: situación e impacto en América Latina y el Caribe, difundido en mayo pasado, el Sela documenta la falta de certidumbre que los inversionistas tienen de la política económica del gobierno de Felipe Calderón.

Destaca que en tan sólo seis meses, del 22 de abril al 27 de octubre de 2008, la Bolsa Mexicana de Valores sufrió la peor caída de su historia: cercana al 50 por ciento, al pasar el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de 32 mil 39 a 16 mil 868 unidades. Posteriormente, al 1 de enero de 2009, el IPC se ubicó en un máximo de 23 mil 250 puntos. A partir de entonces “continuó con su errático comportamiento dentro de una tendencia gradual a la baja”, lo que la ha llevado a perder en el transcurso de 2009 cerca del 12 por ciento del valor con el que inició el año, para ubicarse en los 20 mil 542 puntos, dice el Sela.

Como parte de la inestabilidad de la economía mexicana, que ha ahuyentado a los inversionistas, el organismo detalla que, en un lapso de siete meses, la moneda sufrió una severa devaluación de más del 50 por ciento en el mercado cambiario con respecto del dólar, al pasar de 9.94 pesos por dólar el 8 de agosto de 2008 a 15.35 pesos por dólar el 11 de marzo de 2009. Si bien a partir de esa fecha el peso comenzó a ganar terreno lentamente, hasta ubicarse en 14.21 unidades por dólar, su depreciación se ha mantenido en más del 40 por ciento.

Por primera vez en 10 años, el Banco de México intervino en el mercado cambiario. Su gobernador, Guillermo Ortiz, subastó en sólo tres días 8 mil 900 millones de dólares (más de la mitad de los 17 mil millones que se subastaron durante todo 2007), y mantuvo una subasta de 100 millones de dólares diarios hasta finales de mayo. A pesar de esa medida, que mermó significativamente las reservas, el tipo de cambio peso dólar alcanzó máximos históricos. La caída del PIB

En marzo pasado, cuando anunció que el crecimiento económico global caería bajo cero, el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que, con tal indicador, 2009 sería el año “de peor desempeño en la vida de la mayoría de nosotros”. La estimación para los países de América Latina y el Caribe era una de contracción en el Producto Interno Bruto (PIB) entre 0.5 y 1.0 por ciento.

Los indicadores del Banco de México, que en diciembre de 2008 auguraban una caída en el PIB del 0.11 por ciento, han tenido que cambiar: el desplome se pronostica hasta menos 6.3 por ciento. La OCDE dice que caerá hasta 8 por ciento, su descenso más profundo desde 1932. En contraste, economías como Perú, Panamá, Bolivia y Cuba crecerán este año 3 por ciento, según la Cepal.

Como consecuencia de la caída del PIB, la pérdida de empleo y la reducción de ingresos, el gasto de consumo privado ha registrado una contracción promedio del 9 por ciento. La OCDE dice que para 2010 se contraerá 6.8 por ciento. Comercio binacional, factor negativo

En su informe La acentuación de la crisis económica global: situación e impacto en América Latina y el Caribe, el Sela dice que otra de las razones por las cuales la crisis ha impactado de manera más significativa a México que al resto de los países de la región es su dependencia del comercio binacional.

En 2008, el Banco Mundial (BM) advirtió que la crisis impactaría severamente el comercio exterior de los países latinoamericanos y caribeños. Las exportaciones caerían alrededor de 2.1 por ciento y las importaciones, 3.9 por ciento. Se alertó que el país más afectado sería México, ya que destina al mercado estadunidense el 84 por ciento de sus exportaciones y el 54 por ciento de sus importaciones.

Uno del los sectores más impactados es el automotriz. En lo que va del año las exportaciones, que representan el 55 por ciento de esa industria, han caído 41.5 por ciento, de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz y de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores. La producción total se ha desplomado 41.7 por ciento y las ventas nacionales, 30.6 por ciento.

Otro sector afectado es el del petróleo, que constituye el 16 por ciento de las exportaciones. En el primer trimestre del año Petróleos Mexicanos registró una pérdida neta de 1 mil 900 millones de dólares, comparados con la utilidad neta de 3 mil 300 millones obtenidos en el mismo periodo del año anterior. Al igual que el petróleo, materias primas como el cobre, la soya, el café, el azúcar, el maíz y el trigo también han sufrido significativos decrementos en su precio en el mercado internacional.

María Teresa Aguirre Covarrubias destaca que uno de los errores del gobierno de Calderón ha sido dar la espalda al mercado latinoamericano, al que destina sólo el 4 por ciento de sus exportaciones. “El gabinete económico está muy convencido del modelo exportador que recibieron y, aunque este modelo se está cuestionando en todo el mundo, acá no se ha hecho ninguna vinculación con América Latina, no se busca la manera de colocar allá los productos mexicanos. Por estar volcados en el mercado estadunidense, se olvidaron del latinoamericano que ahora es el más estable”.

El Sela dice que los acuerdos regionales, como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América son los que han permitido a los países de Centro y Suramérica sortear la crisis.

Para la investigadora de la UNAM, las políticas gubernamentales se han centrado, “erróneamente”, en generar estímulos a las exportaciones como motor de la economía, por ello, “se deprimieron los salarios para supuestamente hacer más competitivas las exportaciones, por eso la canasta básica se encareció y los salarios se mantienen sin aumento. Pero esa política no está dando buenos resultados y lo único que genera es más pobreza”.

La acentuación de la pobreza

Más de 50 millones de mexicanos padecen pobreza y en los próximos meses la cifra podría crecer, como alerta el Banco Mundial: al concluir este año, unos 200 millones de personas en el continente habrán caído en pobreza, como consecuencia de los aumentos en los precios que entre 2008 y 2009 han registrado los alimentos y combustibles.

Antonio Bolaños, investigador de la UNAM, especialista en finanzas públicas y pobreza extrema, dice que, “en este escenario de crisis, los programas del combate a la pobreza deberían tener un mayor gasto público. Las medidas para conservar el empleo deben ser más profundas y las políticas en relación al salario deben corregirse. No ha ocurrido así, y lo que tendremos al final de esta crisis es que será más profunda la disparidad entre los ricos y pobres”.

Evalúa que, “ante la falta de medidas anticíclicas, la crisis anulará toda posibilidad de que millones de mexicanos puedan mejorar su calidad de vida. Muchos de ellos, que tenían ingresos regulares, prácticamente caerán en la pobreza, y de los millones que ya estaban en pobreza extrema, su situación se agravará aún más. Es decir, el futuro es el subdesarrollo y un franco retroceso económico, político y social”.

El doctor en economía Gerardo Esquivel destaca que dentro del “mal diagnóstico” que el gabinete de Felipe Calderón ha hecho de la crisis “no está considerando el impacto social, lo cual es un error muy grave”. Explica: “Es muy preocupante que no hay una conciencia clara de que estamos en la crisis más grave de los últimos 80 años, que la caída del empleo parece imparable y ello obviamente va a traer severas implicaciones sociales”.

Alerta que “los impactos sociales que deja una crisis no se ven inmediatamente, sino con cierto rezago, porque cuando una persona pierde el empleo, pasa meses tratando de incorporarse al mercado laboral, si no lo logra, vienen los problemas personales, sociales, conductas antisociales. Eso es lo que vamos a ver al final del año, pero sobre todo en 2010. Ante la incapacidad del gobierno de generar posibilidades de empleo suficientes para incorporar a toda la población al mercado laboral, se generará un caldo de cultivo propicio para la inestabilidad social, y esto se ha subestimado por completo”.

Durante una reciente reunión en Montreal, Dominique Strauss-Kahn, director gerente del FMI, advirtió que la crisis económica “fácilmente puede conducir a disturbios sociales, inestabilidad política e incluso la guerra”.

El ámbito fiscal

La calificadora Standard & Poor’s ha dicho que podría bajar las calificaciones de México “si el gobierno no resuelve en este año los factores que limitan su margen de maniobra fiscal. Tensiones adicionales sobre su posición de financiamiento externo, tales como las derivadas de los problemas en los sectores bancario o corporativo, también presionarían a la baja las calificaciones”.

Adelanta que hay altas posibilidades de que el Congreso “no resuelva adecuadamente la falta de flexibilidad en la política fiscal de México”. Por ello, calcula que durante 2010 la posición fiscal del país se verá aún más deteriorada ante la dependencia presupuestaria de los ingresos petroleros, la ausencia de ahorros fiscales significativos y una baja base tributaria no petrolera. Aunado a que, según sus estimaciones, el próximo año la deuda externa de México (neta de activos líquidos) tenderá a situarse por arriba del 40 por ciento de los ingresos de la cuenta corriente.

“También esperamos el deterioro en la posiciones fiscales y externas de México”, dice José Covallari, director de calificaciones corporativas de Standard & Poor’s.

Gerardo Esquivel observa que el país debe aplicar “programas agresivos”, sobre todo en el ámbito fiscal. “Que (las autoridades) actúen ya y que vean en América Latina una opción real de comercio exterior”.

Caen remesas

Como consecuencia directa de la crisis económica y la falta de empleo en Estados Unidos, en mayo pasado México registró la caída del 19.8 por ciento en el envío de remesas –la principal fuente de divisas después del petróleo–, la más baja de los últimos 12 años, según estimaciones del Banco de México.

El presidente de la Reserva Federal de Boston, Eric Rosengren, advirtió –durante una conferencia de prensa en Bruselas, en junio pasado– que el desempleo en Estados Unidos se incrementará en 2010, cuando llegue al 10.1 por ciento. En tanto, los informes de organismos internacionales señalan que al ser México el principal receptor de remesas, según cifras del Banco Mundial, será también el más afectado. El Fondo Monetario Internacional pronostica que el próximo año caerá en 10 por ciento el envío de remesas al país.

El Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (Sela) señala que en los últimos dos años miles de mexicanos en Estados Unidos perdieron su empleo, vieron reducidos sus ingresos o fueron víctimas directas de la crisis del sector hipotecario: un informe del Centro para Aprendizaje Responsable estima que una de cada 12 hipotecas que se concedieron a hispanos (casi la mitad mexicanos) en 2005 y 2006 terminará en un embargo hipotecario.

Desde 2007, en los primeros meses de la crisis, el crecimiento de las remesas comenzó a debilitarse. En 2008 prácticamente no aumentaron, sin embargo continuó su envío, porque la mayoría de migrantes echó mano de sus ahorros para compensar el desempleo y la caída de sus ingresos, documenta el Sela. Pero ya en 2009 los envíos registraron una reducción del 5 por ciento: 448 mil 913 hogares mexicanos (casi una cuarta parte de los receptores) dejaron de recibir remesas. La pérdida para México ascendió a 1 mil 600 millones de dólares, que corresponde al 0.2 por ciento del Producto Interno Bruto.

El estudio Recesión global, migraciones y remesas: efectos sobre las economías de América Latina y el Caribe, elaborado por el Sela y difundido recientemente, indica que México es el país más afectado por la caída de remesas (seguido de Colombia). Entre 2007 y 2009, los receptores –que dependen en gran media de ese ingreso– registraron pérdidas de hasta el 65 por ciento de sus ingresos. Además, los ahorros de los migrantes cayeron en promedio de 4 mil 600 dólares en 2007 a 3 mil 500 dólares en 2008, y a 2 mil 500 dólares en 2009.

En términos de índices de desempleo, los migrantes de México y Centroamérica –en ese orden de incidencia– han sufrido de manera desproporcionadamente mayor que los de otras regiones. En 2008, el desempleo de los connacionales alcanzó el 7.70 por ciento, ello debido a que el 43 por ciento se desempeña en los sectores devastados por la crisis: industria y construcción. De acuerdo con datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, hasta el año pasado los migrantes mexicanos ocupaban 13 de cada 100 empleos en el sector de la construcción y siete de cada 100, en el industrial.

Aunado a ello, indica el Sela, “aumentó el sentimiento de rechazo contra los inmigrantes y, también, las deportaciones efectuadas por el gobierno”. En una encuesta elaborada por el Sela, la tercera parte de los migrantes encuestados señaló que las redadas y otras acciones relacionadas han afectado sus envíos de remesas, por el hecho de que los funcionarios policiales y las empresas exigen documentos de identificación. (ALP)

Aumenta cartera vencida en bancos

Luego de que entre 2003 y 2007 los bancos otorgaron indiscriminadamente tarjetas de crédito, constriñeron los préstamos. Ante la falta de liquidez, registran históricas suspensiones de pago del 11 por ciento promedio en sus carteras, de acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Al mes de mayo, según datos de la CNBV, la cartera vencida por tarjetas de crédito sumaba 33 mil millones de pesos (MDP). La de crédito a la vivienda, 300 mil MDP; la cartera de crédito al consumo, 426 mil MDP.

Además, la cartera vigente de consumo presentó una disminución de 2.12 por ciento, con un saldo de 385 mil MDP; mientras que el saldo vencido se elevó 4.76 por ciento, a 41 mil MDP; esto hizo que el índice de morosidad llegara a 9.62 por ciento. Desde finales del año pasado, algunos bancos hablaron de planes de reestructuración para disminuir la tasa de morosidad. (ALP)


martes, 18 de agosto de 2009

La debacle de la industria manufacturera


El desempleo, la competencia desleal entre las trasnacionales y la industria nacional y la falta de condiciones laborales que acaten las especificaciones de la OIT dejan en el desamparo a miles de familias que antaño sobrevivían de su trabajo en una industria histórica para el desarrollo nacional 
Publicado en http://www.voltairenet.org/article161695.html
18 de agosto de 2009

Nydia Egremy Sección: Economía

El diagnóstico para los trabajadores mexicanos es grave. Luego de 24 meses continuos de ceses laborales no se vislumbra una salida a corto plazo. Datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social del 13 de julio indican que de octubre de 2008 a junio de 2009 se perdieron 693 mil 394 puestos formales, y en lo que resta del año podrían sumar hasta 700 mil. Ante ese escenario, “es urgente cambiar de modelo económico”, apremia Josefina Morales, especialista de la industria manufacturera del Instituto de Investigaciones Económicas (Iiec). Detrás de este deterioro está la falta de políticas públicas, ya que el partido en el gobierno “no tiene ningún proyecto importante para crear empleos”, agrega Marina Chávez, también investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Chávez Hoyos dice que hace aproximadamente 10 años el país no crece al ritmo de una economía de su tamaño: “No hay una inversión fuerte y consistente en ramas como la manufactura o la agricultura, y no hay manera de tener un crecimiento sostenido y, por supuesto, de que se recupere el empleo”. Ante la falta de crecimiento y del creciente desempleo, millones de mexicanos están lejos de acceder a un empleo decente, productivo, con derechos protegidos, ingresos adecuados y protección social que se practique en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad, como estableció en 1999 la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Organismos mundiales, regionales y nacionales, especializados en el análisis económico, coinciden en que no hay razones para ser optimistas. De acuerdo con el informe que hizo público el 23 de julio la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, la tasa de desempleo en América Latina es de 9 por ciento, lo que representa un saldo de 3.4 millones de personas sin trabajo. En la región existen 180 millones de personas pobres y 70 millones de indigentes.

La Encuesta nacional de ocupación y empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía señala que hasta mayo pasado la tasa de desempleo en México aumentó 5.31 por ciento; en 1995 llegó al 7 por ciento. En hombres, esa falta de empleo impactó al crecer de 3.12 por ciento a 3.12 por ciento en un año, y 3.45 por ciento a 4.98 por ciento entre las mujeres, con lo que se manifiesta una tendencia a la alza en el desempleo femenino.

Trece días antes, José Antonio Ardavin, director interino la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, anunció que México atraviesa su peor recesión económica desde 1995 y que la pérdida de empleos –que estimó en 700 mil– se agravará aún más el próximo año, “incluso si el país sale de la recesión”. El vocero del organismo indicó que, si ya en 2008 se perdieron 260 mil empleos, según cifras de la Secretaría del Trabajo, en 2009 la economía mexicana se desplomará hasta 8 por ciento.

El Banco de México anunció el 8 de julio que la economía mexicana se contrajo 10 por ciento en el segundo trimestre de este año y las remesas de mexicanos residentes en el extranjero tuvieron una caída del 19.86 por ciento, la más fuerte desde 1995, pues sólo se captaron 1 mil 900 millones de dólares en mayo pasado. A esta disminución en los ingresos públicos se suma la caída del 24 por ciento en los ingresos derivados de la actividad petrolera, que anunció la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y del 14.9 por ciento en los ingresos tributarios no petroleros entre enero y abril de este año con respecto de 2008.
Empleos de tercera

“Entonces ¿en qué trabajan los mexicanos? –pregunta Chávez Hoyos– si aumentó la economía informal, persisten la baja de remesas e ingresos petroleros y los pocos ocupados carecen de seguro social o trabajan sin contrato –casi el 45 por ciento de la población trabajadora–, y la mayoría tiene un ingreso de dos salarios mínimos ¡Eso es indignante, es dramático!”.

El tipo de empleos que se han creado en la industria manufacturera son, fundamentalmente, ayudantes de obreros y capataces industriales, que son los extremos en la escala laboral, además de que en estas actividades hay una discriminación salarial muy fuerte, pues casi la mitad de lo que ganan los hombres es lo que reciben por salario las mujeres.

En México, el sector más afectado fue el de las manufacturas, pues se perdieron 364 mil plazas, así como el de la transformación que es el que menos ha crecido. “Andan de capa caída”, comenta Marina Chávez. Agrega que esas ramas tuvieron su auge con el lanzamiento del Tratado de Libre Comercio para América del Norte, aunque fueron las maquiladoras trasnacionales las que se beneficiaron más por las ventajas impositivas que les concedió el gobierno mexicano.

Las maquiladoras comenzaron a emplear más a mujeres porque representan una mano de obra barata, cautiva y especializada, aunque paulatinamente se abarató y la oferta de trabajo se amplió a los hombres. Para la investigadora, esto dio lugar a una “competencia desleal, no porque las mujeres lo desearan, sino porque no hay políticas públicas y ambos géneros competían por los bajos salarios” en un país adonde no se generan otros empleos y desde el cual los hombres emigraban hacia Estados Unidos; desde que esa opción se cerró, ahora se emplean en esa rama industrial.

Josefina Morales Ramírez, investigadora del Iiec y especialista en la industria maquiladora en México, explica que para evaluar el nivel del desempleo en ese sector basta ver la Encuesta industrial mensual de abril de 2009 en la que se aprecia que, del millón y medio de trabajadores que existían, hay un descenso de 100 mil puestos de trabajo. “En la industria de la manufactura, la pérdida de trabajos es de 1.8 por ciento; en la industria de prendas de vestir, 7 por ciento; en la confección, menos del 11 por ciento”, contra el 10 por ciento en la del plástico y menos del 14 por ciento en el sector maquinaria, de una muestra muy reducida pero que responde al 70 por ciento de la producción nacional.

Con respecto de las horas de trabajo que se han perdido por subsector de actividad, Morales Ramírez muestra que, según la citada encuesta, en el ramo de fabricación de prendas de vestir se perdieron al menos 13.9 horas trabajadas por el total de personal en el primer cuatrimestre de 2009. De igual manera, en lo que corresponde al valor de ventas de los productos elaborados en el subsector de fabricación de prensas de vestir se perdió el 13.6 por ciento con respecto del mismo período del año anterior, y con respecto de las remuneraciones totales pagadas al personal de ese subsector, en 2009 hubo un descenso del 7.9 por ciento con respecto de 2008.

“La Encuesta admite que en el primer trimestre se han perdido 400 mil puestos de trabajo, pero cuando se contrasta por actividad económica tenemos que por nivel de ingreso se han perdido más de 1 millón de trabajadores”; a ello se suma la caída en el ingreso, advierte la estudiosa de la industria de la confección. Dice que las políticas antirecesivas no sirvieron, pues el empleo disminuye y la situación apunta hacia una mayor deficiencia en la atención a la pobreza y en servicios sociales, “por eso es urgente cambiar de política económica y estar atentos a la futura discusión del gasto público”.

Precisamente ese debate puede y debe darse desde el Poder Legislativo para “elevar la discusión y la conciencia social y evitar la pretendida reforma de la Ley Federal del Trabajo, y cómo se va a definir el gasto público del futuro”.

Maquila y trasnacionales

La industria de la confección es toda una cadena productiva que comienza en el sector agroindustrial que produce la materia prima (el algodón) hasta su transformación a hilados y telas, así como la confección y el diseño. Esta rama que promovió el desarrollo de la zona de La Laguna –entre los estados de Coahuila y Durango–, de Mexicali, Baja California, así como Atlixco, Puebla y el Estado de México, tuvo su auge cuando el país se insertó en el programa maquilador impulsado por la deslocalización de las trasnacionales.

Paralelamente, y con intención de retener la fuerza de trabajo, el gobierno federal con los gobiernos estatales promovieron la industrialización de la frontera norte bajo el modelo maquilador para exportación, que auspició el auge de Tijuana, en Baja California, y Ciudad Juárez, Chihuahua. Morales Ramírez recuerda que la maquila representó una “plataforma lanzadora” que permitió a las trasnacionales salir al paso de la crisis que entonces enfrentaba Estados Unidos y que permitió a los capitales de ese origen salir bien librados en su competencia con los europeos. Desde entonces, las maquiladoras no pagan impuestos de entrada o de salida, pues comenzaron a operar en las zonas francas y disfrutan de una legislación laboral particular, que esta investigadora denomina “régimen laboral de excepción”.

Los sectores pioneros fueron el electrónico, la confección y la madera, ya existía el de autopartes pero no tenía peso hasta la década de 1980. Como defensa a su propio territorio, en la década de 1970 el gran capital trasnacional se desplazó hacia Centroamérica, la Dominicana y el Caribe, donde el Grupo Rockefeller tenía intereses y que una década después sería más favorecido por la Iniciativa para la Cuenca del Caribe que lanzó en 1982 Ronald Reagan, que favorecía exportaciones de esa región a Estados Unidos sin impuestos por 12 años.

Entretanto, en esos años ya operaban en México 619 maquiladoras que empleaban a 120 mil trabajadores con una configuración ramal en la que predominaba la industria electrónica, la de partes y accesorios electrónicos; la de equipos y aparatos electrónicos, la confección, y comenzaba la automotriz. De la década de 1980 hasta 2000, el modelo de acumulación del país fue el manufacturero exportador, y el eje de la creación de empleos fue la maquila: más de 1 millón de empleos. “Entre 1994 y 2000 se crearon más de 700 mil puestos y la mayoría se ubicaron en las maquiladoras de la confección”, refiere Josefina Morales, quien agrega que, además, hubo una nueva distribución territorial de esa industria, que pasó de estar en 12 municipios a ubicarse en todo el país: Yucatán, Puebla, Aguascalientes, los más representativos.

Los problemas para el sector se hicieron visibles al aparecer los primeros síntomas de la recesión estadunidense y cuando China se incorporó a la industria exportadora mundial. A fines de 2000 sobrevino una nueva etapa de las maquiladoras que impactó en la industria electrónica como resultado de la revolución científico tecnológica, que obligó a cambiar los equipos al que no todas las empresas estuvieron en condiciones de hacer y que, en consecuencia, afectó a la industria de la confección.

Adicionalmente, vino un cambio en la moda que determinó que las prendas, como los jeans –que se adquirían para trabajo–, se convirtieran en una prenda de uso cotidiano y que ya no tenían una vida útil de tres o cuatro años, sino que debían usarse con mayor frecuencia. Este radical cambio de tendencia hizo que México, que había sido gran exportador de confecciones textiles, ya no fuera más. En la primera década del siglo XXI, el 90 por ciento de esa industria de la confección es trasnacional y apenas el 10 por ciento es nacional y sobrevive con grandes dificultades, señala Josefina Morales.

Para la investigadora Marina Chávez Hoyos, la solución que Brasil dio a su industria textil frente a esa problemática mundial fue la creación de una moda propia. Mientras que “aquí todo lo que se hizo desde el virreinato se perdió”, a pesar de que en México hay genios y creatividad que no han sido alentados desde el Estado, porque éste no asigna a la investigación y al desarrollo tecnológico el 1 por ciento del Producto Interno Bruto que sí asigna Brasil.

Para ejemplificar el impacto del desempleo que agobia al país, la investigadora Josefina Morales realizó un estudio comparativo que representa la tasa de desocupación por entidad federativa desde el año 2006 al primer trimestre de 2009.

En 2006, Aguascalientes tuvo una tasa de desocupación de 5 por ciento, al año siguiente descendió a 3.7 por ciento y en 2008 fue de 4.9 por ciento. Al primer trimestre de 2009 esa tasa era de 7.5 por ciento.

Coahuila tuvo una tasa de desocupación de 5.9 por ciento en 2006, al año siguiente descendió a 4.9 por ciento y se mantuvo igual en 2008. Al primer trimestre de 2009 esa tasa subió a 8.6 por ciento.

Durante 2006, Chihuahua tuvo una tasa de desocupación de 2.9 por ciento, un año después esa tasa descendió al 2.6 por ciento aunque se elevó al 4.2 por ciento en 2008 y al primer trimestre de 2009 se había elevado al 8.4 por ciento.

Finalmente, la tasa de desocupación durante 2006 en Durango fue de 4 y en 2007 descendió a 2.9 para elevarse nuevamente al 4 por ciento en 2008. El primer trimestre de 2009 la tasa de desocupación en esa entidad fue de 6.5 por ciento. (NE)

En el Distrito Federal, más de la mitad de trabajadoras, en la pobreza



Lunes 17 de agosto de 2009, por CIMAC

Guadalupe Cruz Jaimes, Cimacnoticias


México, DF, 14 agosto 09 - Cimacnoticias - En el Distrito Federal (DF) más de la mitad de las mujeres trabajadoras, 89 por ciento de ellas ocupadas en el sector servicios, no tiene acceso a la salud, más de 70 mil laboran sin recibir ingresos y la mayoría perciben entre uno y dos salarios mínimos, según el análisis Pobreza y Desempleo, realizado por la Dirección de Estudios y Estadísticas del Trabajo de la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE), en junio pasado.

En la Ciudad de México, 89 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) femenina (un millón 685 mil 678) se dedica mayoritariamente a los servicios, según la STyFE, es decir, 43.1 por ciento de 3 millones 907 mil 773 de personas que han generado un bien económico o prestado algún servicio.

De las trabajadoras capitalinas, 870 mil 946 no cuentan con alguna institución de salud, ellas representan 55.6 por ciento de esta población 22.2 del total de la PEA en el DF, un hecho que muestra la carencia de seguridad social y el deterioro del empleo, sostiene dicha Secretaría, con base en las cifras arrojadas por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2009 y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El 74.9 por ciento de las mujeres que laboran en la Ciudad de México son contratadas como trabajadoras subordinadas y reciben remuneración, 18.8 por ciento son trabajadoras por cuenta propia y 72 mil 483, es decir 4.3 por ciento labora sin obtener remuneración.

En el sector terciario, integrado por el comercio, restaurantes, servicios de alojamiento, servicios profesionales, sociales y diversos, entre otros, trabaja un millón 501 mil 594 mujeres, 89 por ciento de las ocupadas en la capital. A esta actividad le siguen las trabajadoras del comercio, quienes representan el 22.8 por ciento de total de la PEA femenina.

En el sector secundario, que comprende la industria extractiva y de la electricidad, manufacturera y construcción, participan 176 mil 965 mujeres, en su mayoría en la industria manufacturera donde representan 10.4 por ciento y en la construcción hay 158 mil 64 mujeres.

Mientras que en la industria extractiva, que explota yacimientos de recursos naturales se ubican 12 mil 270, es decir, 0.72 por ciento. En el rubro de electricidad se emplean 6 mil 631 mujeres, 0.39 por ciento del total de las trabajadoras capitalinas.

Por último, en el sector primario en incluye agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca laboran mil 990 mujeres, 0.11 por ciento de la PEA femenina.

¿Cuánto ganan las mujeres en el DF?

Según indica el Inegi, la mayoría de las trabajadoras de la Ciudad de México, 477 mil 103 mujeres, 28.3 percibe de 1 a 2 salarios mínimos, 318 mil 248, 18.8 obtienen de 2 a 3 salarios mínimos y representan 18.8. Es decir, 47.1 por ciento de las trabajadoras gana entre 54.80 y 164 pesos diarios, calcula la STyFE en su análisis.

En tanto, las mujeres que ganan de 3 hasta 5 salarios mínimos son 298 mil 21 y forman 17.6 por ciento, en contraste, las que ganan hasta un salario mínimo son 155 mil 177 y representan el 9.2 por ciento de la PEA femenina en la Ciudad de México.

Alrededor de 778 mil mujeres laboran de 35 a 48 horas a la semana, 390 mil 166 trabajan de 15 a 34 horas y representan 46.1 y 23.1 por ciento. Las mujeres que trabajan más de 48 horas a la semana son 337 mil 800, 20 por ciento de esta población.


lunes, 17 de agosto de 2009

Registraría economía mexicana caída histórica en segundo trimestre


Notimex 
El Universal 
Ciudad de México 
Domingo 16 de agosto de 2009 

Según datos estadísticos, la cifra del Producto Interno Bruto durante abril-junio de este año sería la peor en México desde que se cuenta con registros trimestrales 


Durante el segundo trimestre de 2009, la economía mexicana registró una histórica caída anual de 10.5 a 11.0%, debido a los efectos de la crisis mundial y de las medidas tomadas contra el virus de la influenza humana, estimaron grupos financieros. 

Según datos estadísticos, la cifra del Producto Interno Bruto (PIB) durante abril-junio de este año sería la peor en México desde que se cuenta con registros trimestrales. 

Además, la economía nacional acumulará tres trimestres consecutivos con retrocesos a tasa anual, luego de las caídas de 1.6% en el periodo octubre-diciembre de 2008 y de 8.2% entre enero y marzo del presente año. 

Sobre el dato del PIB en el periodo en cuestión, a divulgarse el próximo jueves, Banamex pronostica una contracción de 10.8%, debido a que el deterioro de la actividad económica se agudizó durante dicho periodo. 
"El desplome anual del PIB se debió principalmente a un fuerte deterioro en los sectores industrial y de servicios, y para el sector primario esperamos una disminución anual moderada", expuso en un análisis. 

Para el segundo trimestre del año, BBVA Bancomer espera un caída de 10.9& anual, ya que durante ese lapso la actividad económica continuó contrayéndose de forma significativa en virtud de la muy estrecha vinculación con el ciclo norteamericano a través del canal de exportaciones. 

Adicionalmente, expuso la institución financiera, durante el segundo trimestre la actividad económica se vio afectada por la epidemia de influenza que implicó un impacto negativo sobre el sector servicios. 

Por su parte, Santander estima que en el segundo trimestre el PIB habría registrado una caída anual en el rango de 11 y 12%, luego de la baja de 8.2% que reportó en el primer trimestre. 

Expuso que durante el segundo trimestre se observó una caída de 11.5% anual en la producción industrial, con una fuerte contracción en el sector de manufacturas (16.4%anual), mientras que la industria de la construcción retrocedió 9.2% anual en el trimestre. 

En en el mismo periodo se perdieron 169 mil empleos en el sector privado de acuerdo con la variación en el número de trabajadores registrados en el IMSS, menciona el grupo financiero. 

Ixe proyecta a su vez que el PIB del segundo trimestre reportará una histórica caída de 10.5% anual y seguirá con bajas, aunque más moderadas en el segundo semestre del año, mientras que Scotiabank estima que la economía se contrajo 11.02% entre abril y junio. 

Las estimaciones de los grupos financieros están en línea con las de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Banco de México (Banxico) para el segundo trimestre, que prevén una caída de 10.4%, y de entre 10.5 y 11.0%, en ese orden.

viernes, 14 de agosto de 2009

RESULTADOS DE LA ENCUESTA NACIONAL DE OCUPACIÓN Y EMPLEO CIFRAS DURANTE EL SEGUNDO TRIMESTRE DE 2009


• El INEGI presenta los resultados trimestrales de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondientes al periodo abril-junio de 2009.
• Durante el segundo trimestre del presente año, la Población Económicamente Activa (PEA) del país se ubicó en 45.7 millones de personas, que representan el 58.1% de la población de 14 años y más.
• En este periodo, un total de 43.3 millones de personas se encontraban ocupadas, cantidad inferior en 522 mil personas respecto a las del trimestre comparable de 2008.  
• En el trimestre de referencia la población desocupada se situó en 2.4 millones de personas y la tasa de desocupación equivalente fue de 5.2 por ciento.
• La población subocupada fue de 4.8 millones de personas en el segundo trimestre de 2009 alcanzando una tasa de 11.1% de la población ocupada .
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) da a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), correspondientes al trimestre abril-junio de 2009.


Población económicamente activa


Durante el segundo trimestre del presente año, la población de 14 años y más disponible para producir bienes y servicios en el país fue de 45.7 millones (58.1% del total), cuando un año antes había sido de 45.5 millones (59.1%). Este incremento de 249 mil personas es consecuencia tanto del crecimiento demográfico, como de las expectativas que tiene la población de participar o no en la actividad económica. Mientras que 77 de cada 100 hombres en estas edades son económicamente activos, en el caso de las mujeres 41 de cada 100 están en esta situación. 

Población ocupada

Al interior de la PEA es posible identificar a la población que estuvo participando en la generación de algún bien económico o en la prestación de un servicio (población ocupada), la cual en el segundo trimestre de 2009 alcanzó 43.3 millones de personas (27.1 millones son hombres y 16.2 millones, mujeres), siendo inferior en 522 mil con relación a la cifra del mismo trimestre de 2008 cuando se ubicó en 43.9 millones de personas 

Más de la mitad de la población ocupada (53.1%) se concentra en las ciudades más grandes del país (de 100 mil y más habitantes); le siguen las localidades rurales (menores de 2 500 habitantes) donde se agrupa 19.2% de la población ocupada total; los asentamientos que tienen entre 15 mil y menos de 100 mil habitantes (urbano medio) albergan 14.6% y, finalmente, el resto de los ocupados (13.1%) residen en localidades de 2 500 a menos de 15 mil habitantes (urbano bajo).

Por sector de actividad

Al considerar a la población ocupada con relación al sector económico en el que labora, 5.6 millones de personas (13% del total) trabajan en el sector primario, 10.4 millones (24.1%) en el secundario o industrial y 27 millones (62.2%) están en el terciario o de los servicios. El restante 0.7% no especificó su actividad económica. Los montos correspondientes que se presentaron en el periodo abril-junio de un año antes, fueron de 5.8, 11.2 y 26.6 millones de personas, en el mismo orden.

Por posición en la ocupación 

Si se observa a la población ocupada en función de la posición que tiene dentro de su trabajo, se tiene que más de dos terceras partes del total (66.1%), esto es, 28.6 millones son trabajadores subordinados y remunerados; 10 millones (23%) trabajan por su cuenta, sin emplear personal pagado; 2.8 millones (6.4%) son trabajadores que no reciben remuneración, y 1.9 millones (4.5%) son propietarios de los bienes de producción, con trabajadores a su cargo.
De las anteriores categorías, los trabajadores subordinados y remunerados mostraron una disminución de 266 mil entre el segundo trimestre de 2008 e igual periodo de 2009, los empleadores descendieron ( )232 mil personas, y los empleados que no perciben una remuneración por su trabajo lo hicieron en 123 mil. Por su parte, los trabajadores por cuenta propia se incrementaron en 99 mil durante el periodo en cuestión.

Algunas otras condiciones de trabajo

La población ocupada desempeña una gran variedad de tareas que realiza con distinta intensidad: mientras que por un lado el 6.7% de las personas trabajan menos de 15 horas semanales, en el otro extremo se ubica un 26.9% que labora más de 48 horas semanales. En promedio, la población ocupada trabajó en el segundo trimestre de 2009 jornadas de 42 horas.
Otro enfoque desde el cual puede caracterizarse a la población ocupada es el que se refiere al tamaño de unidad económica en la que labora. En función de ello, si sólo se toma en cuenta al ámbito no agropecuario (que abarca a 36.7 millones de personas) en el segundo trimestre de 2009, 17.9 millones (48.6%) estaban ocupadas en micronegocios; 6.6 millones (18%) lo hacían en establecimientos pequeños; 4.2 millones (11.5%) en medianos; 3.6 millones (9.8%) en establecimientos grandes, y 4.4 millones (12.1%) se ocuparon en otro tipo de unidades económicas.
Entre el lapso abril-junio de 2008 y el mismo periodo de 2009 la población ocupada en el ámbito no agropecuario se redujo en 595 mil, siendo los establecimientos grandes y los micronegocios los que en mayor medida disminuyeron el número de empleos con 380 mil y 221 mil personas menos, respectivamente y los medianos en ( )106 mil, mientras que el grupo de “otros” presentó un incremento de 100 mil personas ocupadas y en los establecimientos pequeños aumentaron en 12 mil.


Trabajadores subordinados y remunerados

Del total de los trabajadores subordinados y remunerados, el 7.5% laboró en el sector primario de la economía, 27.1% en el secundario y 64.5% en el terciario, quedando sin especificar el 0.9% restante, durante el trimestre que se reporta.
Un total de 15.3 millones de estos trabajadores, que constituyen el 53.6% del total, tienen acceso a instituciones de salud como prestación por su trabajo; esta cifra es inferior en ( )404 mil personas a la registrada en el segundo trimestre de 2008. A su vez, 15.1 millones disponen de un contrato por escrito (cantidad mayor en 226 mil a la de hace un año) y 13.2 millones no cuentan con el mismo.


Población subocupada

Otra forma de caracterizar a la población ocupada es en función de su condición de subocupación, entendida ésta como la necesidad de trabajar más tiempo, lo que se traduce en la búsqueda de una ocupación complementaria o de un nuevo trabajo con mayor horario. Al respecto, durante abril-junio de 2009 la población subocupada en el país fue de 4.8 millones de personas, habiéndose acrecentado en 1.8 millones de personas con relación al total cuantificado en el mismo periodo de un año antes. La presencia de la subocupación representa el 11.1% de las personas ocupadas.

Al eliminar el factor estacional, la tasa de subocupación con relación a la población ocupada se incrementó en 2.37 puntos porcentuales en comparación con la del primer trimestre de este año.

Población ocupada en el sector informal

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo permite identificar, de acuerdo con las recomendaciones internacionales, a la población que labora dentro del Sector Informal de la economía. Es así que un total de 12.2 millones de personas, que representan al 28.1% de la población ocupada, se encuentran en esta circunstancia, habiendo aumentado en 127 mil personas respecto al dato de un año atrás.  

De acuerdo con cifras desestacionalizadas, la tasa de ocupación en el sector informal descendió 0.16 puntos porcentuales con relación al trimestre enero-marzo de 2009.

Población desocupada

Como se ha reiterado en diversas ocasiones, la ocupación presenta distintos grados de intensidad según sea la perspectiva desde la cual se le observa. Una de éstas, es la que se refiere a la población con trabajo cero que se ubica entre la población ocupada y la no económicamente activa; es decir, población desocupada, la cual no trabajó siquiera una hora durante la semana de referencia de la encuesta, pero manifestó su disposición por hacerlo e hizo alguna actividad por obtenerlo.
En el segundo trimestre de 2009 la población desocupada en el país se situó en 2.4 millones de personas y la tasa de desocupación equivalente (TD) fue de 5.2%; este porcentaje de la PEA es superior al de 3.5% alcanzado en igual trimestre de 2008 . Al estar condicionada a la búsqueda de empleo, la tasa de desocupación es más alta en las localidades grandes, en donde está más organizado el mercado de trabajo; es así que en las zonas más urbanizadas con 100 mil y más habitantes la tasa llegó a 6.4%, mientras que en las que tienen de 15 mil a menos de 100 mil habitantes fue de 4.5%, en las de 2 500 a menos de 15 mil se ubicó en 4.2% y en las rurales de menos de 2 500 habitantes se estableció en 3.0 por ciento. 
Según cifras desestacionalizadas, la TD a nivel nacional se incrementó en 0.70 puntos porcentuales con relación a la del trimestre inmediato anterior (5.56 vs 4.86). Por sexo, la desocupación en los hombres creció 1.02 puntos porcentuales y en las mujeres avanzó 0.29 puntos porcentuales.

La ocupación en las entidades federativas

Además de registrar de manera permanente el comportamiento del empleo a nivel nacional y para los cuatro tamaños de localidades a los que se acaba de hacer referencia, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo proporciona información para las 32 entidades federativas. De esta forma se puede conocer la complejidad del fenómeno ocupacional en un nivel de desagregación más detallado.
Las entidades federativas que tienen las mayores tasas de participación en la actividad económica (cociente entre la PEA y la población de 14 o más años de edad) son Quintana Roo con 67%, Colima 64.7%, Baja California Sur 63.6%, Yucatán 62.5%, Nuevo León 61.7%, Tlaxcala 61.6%, Nayarit 61.5%, Jalisco 61% y Baja California 60%; mientras que las que presentaron las menores proporciones fueron: Durango con 54.4%, Zacatecas 54.8%, Hidalgo y Veracruz de Ignacio de la Llave 54.9% en lo individual, Querétaro 55.4%, Chiapas 55.5%, Chihuahua 55.6% y Guanajuato 55.7 por ciento.
Congruentes con el tamaño de su población, el Estado de México y el Distrito Federal constituyen los mercados de trabajo más grandes del país, con 5.9 y 3.9 millones de personas ocupadas, en ese orden, y representan en conjunto el 22.6% del total nacional; les siguen Jalisco con 2.9 millones, Veracruz de Ignacio de la Llave 2.8 millones y Puebla con 2.2 millones. En el otro extremo y obedeciendo a su estructura poblacional, se encuentran las entidades con los menores tamaños del mercado laboral: Baja California Sur con 254 mil personas, Colima 278 mil, Campeche 340 mil, Aguascalientes 423 mil, Nayarit 424 mil y Tlaxcala con 461 mil ocupados.
Por otra parte, las entidades que durante el segundo trimestre de 2009 registraron las tasas de desocupación más altas fueron Querétaro con 8.1% de la PEA, Coahuila de Zaragoza 7.8%, Aguascalientes, Chihuahua y Nuevo León con 7.2% cada una, el Estado de México 7.1%, el Distrito Federal 6.9%, y Tamaulipas y Tlaxcala 6.4% de manera individual. En contraste, los estados con las tasas más bajas en este indicador fueron Guerrero con 1.6%, Chiapas 1.9%, Oaxaca 2.3%, Veracruz de Ignacio de la Llave 2.7%, Yucatán 2.8%, Campeche 3.0%, Morelos 3.2%, Nayarit 3.4% y San Luis Potosí 3.6 por ciento. Cabe aclarar que este indicador no muestra una situación de gravedad en el mercado de trabajo, sino más bien de la presión que la población ejerce sobre el mismo, lo cual está influenciado por diversas situaciones como son principalmente las expectativas y el conocimiento que tienen las personas que no trabajan sobre la posibilidad de ocuparse, así como por la forma como está organizada la oferta y la demanda del mismo. Es por ello que se recomienda no considerarlo de manera aislada, sino como complemento de toda la información de que se dispone sobre la participación de la población en la actividad económica.


Población no económicamente activa

La población no económicamente activa (PNEA) agrupa a las personas que no participan en la actividad económica ni como ocupados ni como desocupados. Durante abril-junio de este año 33 millones de personas, el 41.9% del total de la población de 14 años y más, integraba este sector, del cual 27.1 millones se declararon no estar disponibles para trabajar debido a que tienen que atender otras obligaciones, o tenían interés pero se encuentran en un contexto que les impide poder hacerlo (tiene impedimentos físicos, obligaciones familiares o están en otras condiciones). Por su parte, 5.9 millones se declararon disponibles para trabajar, pero no llevaron a cabo acciones al respecto, por lo que se constituyen en el sector que eventualmente puede participar en el mercado como desocupado u ocupado.

México, con 2.4 millones de desempleados




El número de personas es el más alto desde que se comenzó el registro trimestral en el 2000; entre abril y junio 127,000 personas se sumaron a la economía informal.

Publicado en CNN Expansión: Viernes, 14 de agosto de 2009 a las 15:57

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión.com) — Al cierre del segundo trimestre del año había 2.4 millones de personas sin empleo en México, la cantidad más alta desde el segundo trimestre del 2000, fecha en que iniciaron las mediciones trimestrales de este indicador.

La tasa de desocupación en ese periodo subió al 5.2%, una de las más altas desde el 2006, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La cifra es mayor al 3.5% alcanzado en el mismo periodo del año pasado y 0.70 puntos porcentuales superior a la del trimestre previo.

Por sexo, la desocupación varonil se vio más afectada al avanzar en 1.02 puntos porcentuales, mientras que la de las mujeres subió 0.29 puntos, señaló el INEGI en un comunicado de prensa.

Crece sector informal

Entre abril y junio de 2009, 12.2 millones de personas trabajaron en el sector informal de la economía, cifra que representó un incremento de 127,000 personas respecto al mismo periodo del año pasado, pero inferior en 0.16 puntos porcentuales en los tres primeros meses del año.

El INEGI informó que al cierre de junio la población económicamente activa fue de 45.7 millones de personas que representan el 58.1% de la población total.

martes, 11 de agosto de 2009

Crean un frente para impulsar el seguro para desempleados en el país



Proponen tomar como ejemplo el que se otorga en el DF

La Jornada, martes 11 de agosto de 2009

Enrique Méndez

Diputados de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y del Trabajo (PT), así como funcionarios del gobierno del Distrito Federal y líderes sindicales defendieron la viabilidad de la iniciativa de ley sobre la protección y el fomento al empleo, que busca otorgar un salario de mil 600 pesos durante seis meses a personas sin fuente de trabajo.

El secretario del Trabajo de la ciudad de México, Benito Mirón Lince, aseguró en conferencia de prensa que el desempleo abierto en el país es de 5.3 por ciento, es decir, casi 2.5 millones de mexicanos en edad productiva que no cuentan con un empleo, además de que otros 5 millones están en el subempleo y 12.1 millones en la economía informal.

"Con eso se llega a alrededor de 20 millones de personas que están en esa circunstancia, cuando la población económicamente activa es de 47 millones de personas y el desempleo es un problema que debemos atacar entre todos, aunque la responsabilidad principal es del gobierno federal."

El funcionario capitalino refirió que el programa presentado como parte de la iniciativa podría arrancar con aproximadamente 10 mil millones de pesos, que deben considerarse dentro de una partida específica en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2010. Se trata, señaló, de un monto mínimo respecto del gasto federal y representaría un mecanismo para reactivar el mercado interno.

El diputado electo del PT Jaime Cárdenas Gracia resaltó la necesidad de resolver el problema del desempleo y de proteger a los mexicanos en edad productiva con alguna medida económica. "Es evidente que Felipe Calderón no ha sido el presidente del empleo y nos encontramos en una situación económica muy delicada, ante el fracaso de imponer un modelo neoliberal que cada vez aumenta la brecha entre los que tienen todo y quienes no tienen nada", afirmó.

Por su parte, el diputado del PRD Armando Barreiro evaluó que una de las principales preocupaciones de los ciudadanos es la falta de empleo y que ello, a su vez, constituye uno de los factores principales que propicia la violencia, por la falta de oportunidades, que no son cubiertas por el Estado, cuando es su obligación.

El secretario de la Alianza de Tranviarios de México, Benito Bahena Lome, anunció que al arranque de la próxima legislatura se llevarán a cabo movilizaciones en la Cámara de Diputados para exigir que los legisladores respalden esta iniciativa y no avalen la reforma a la Ley Federal del Trabajo.

lunes, 10 de agosto de 2009

México generó 14,000 empleos en julio



La mayor parte de los puestos de trabajo son eventuales, ya que los permanentes disminuyen; en los dos últimos meses se generaron 33,503 empleos.

Publicado el lunes 10 de agosto de 2009 a las 10:53 hs.

Por: José Manuel Martínez

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión.com) — El séptimo mes del año fue el segundo consecutivo en que se generaron empleos formales, pero en los últimos 12 meses de han perdido 593,855 puestos de trabajo, según las estadísticas de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

En julio se registraron 14,260 nuevos empleos a nivel nacional en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), aunque es menor a los más de 19,000 puestos de junio, por lo que en dos meses el número de plazas generadas alcanza las 33,503.

"La caída en el empleo comienza a mostrar contención", comentó el analista de Ixe, Luis Flores.

Sin embargo, en julio se perdieron 6,630 empleos permanentes, mientras que se generaron 20,590 empleos eventuales.

El avance mensual del empleo derivó de aumentos en siete de nueve actividades en que el IMSS clasifica a los asegurados (agropecuarias, extractivas, construcción, electricidad, comercio, transporte. y comunicaciones, y servicios a empresas y personas).

Destaca que en 16 entidades del país el desempleo aumenta, mientras que solo en una cuarta parte se observa un comportamiento modestamente positivo.

Los analistas económicos del sector privado anticipan la destrucción de 658,000 puestos de trabajo en todo 2009, según la última encuesta de Banco de México.

La tasa de desempleo alcanza el 5.17%

Analistas de BBVA Bancomer y Banamex esperan que el empleo sea prácticamente lo último en recuperarse cuando la economía comience a repuntar. El IMSS tenía registrado a más de 14.4 millones de trabajadores en octubre de 2008, justo cuando comenzó la mayor debacle en los mercados financieros, la depreciación del peso y el inicio de la recesión en el país.

El blog sin música sería un error (ahora con videos)


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